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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Cosas que de ley tenía que hacer

Cuando fui a Barcelona sabía a lo que iba, tomé riesgos me decidí y fui a recibir las instrucciones que me permitirán abrirme camino en la docencia, a conocer cémo ser investigadora y cómo ser una mejor profesional. Primero está el deber y luego el placer. Para superar el jet lag preferí llegar un día antes y me sirvió porque cuando desperté el día domingo era la una de la tarde en Barcelona cuando mi reloj biológico marcaba las siete de la mañana. He perdido medio día, tomé mis cosas y decidí visitar una de las bellezas arquitectónicas de Gaudí. Les comparto algunas imágenes que me gustaron.













Y lo otro que tenía que hacer sí porque sí era ir a un concierto de guitarra española y creo que fui al mejor. No es sólo escuchar la guitarra es ver cómo mueven sus manos para hacer cantar a esas cuerdas. Lo mejor fue cuando en una sola guitarra tocaron a  cuatro manos.




Finalmente tenía que visitar el Park Güell un emblema de Gaudí. Me encantó. Realmente viajar es una forma de vivir. 














viernes, 7 de noviembre de 2014

Sigo aprendiendo y viviendo

Aunque a veces me agarra una melancolía tan profunda que hasta siento que literalmente me duele el corazón y desconozco la causa exacta, aunque tengo algunas posibles teorías: puede ser la distancia y el silencio de las personas que quiero pero que la vida nos separó, puede ser por la soledad, o por estar en un lugar donde no pertenezco, por no poder besar a mi hijo, o por no reírme con las ocurrencias de mi esposo.  A pesar de todo hay que saber encarar a la vida y seguir caminando.

Sigo coleccionando primeras veces. Hoy fue la primera vez que tomé un metro. A veces pienso que esto va a ser como en mi lindo Ecuador. Esperaba encontrar a alguien que me venda los billetes para el acceso al metro. ¡Qué ingenua fui al pensar así! Para qué pagar una plaza de trabajo que se encargue de orientar al visitante con una cálida sonrisa... no, para eso hay máquinas que no cobran seguro social y son más eficientes. Me pongo frente a la máquina y sigo los pasos que no son del todo explicativos. Al fin tengo mi boleto y no he tenido que hablar con nadie. Una gentil persona que trabaja junto a mi tutor me ha hecho una descripción de las paradas a las que debo llegar y las líneas que debo tomar. Lo he hecho muy bien, he llegado. Es fácil cuando todo se muestra con claras señales informativas. Ahora sí me toca obligatoriamente seguir un mapa para visitar a un docente de la Universidad de Barcelona que generosamente me iba a obsequiar un libro suyo y compartirme un poco de sus conocimientos. Me acompaña a la salida de la universidad, vengan dos besos y un abrazo. Esto de los dos besos es genial, si un beso es bueno dos es mejor, y qué alegría recibir un abrazo, con la falta que me hacen...

Al fin he llegado, me siento tranquila, ingreso a un supermercado cerca de mi casa y encuentro algo típico de España. El jamón. Realmente no es algo que apetezca. Es algo que choca. Sí, yo como carne pero ver un pedazo de animal colgando sin estar congelado, no sé, como que da desconfianza. Y acá es tan bien visto que hasta te lo empacan para regalo.



Me detengo en la sección de comidas congeladas. Pues llevaré mi merienda. Un amigo de por aquí me sugirió que pruebe la butifarra, cuando le pregunté que era me dijo: "la salchicha del pueblo". Pues no se equivocó, me pareció en algo a nuestra morcilla, incluso lo que sostiene al embutido es un intestino, lo acompaño con tortilla española y de postre un turrón.




Con esto me despido. Buen provecho y hasta mañana,
Un beso o como es por acá doble beso pero yo le añado un rico abrazo. Espero lo sientas.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Latinoamerica presente en Barcelona

En el Doctorado de Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona, latinoamérica se hace presente. De 24 doctorandos, 13 son españoles y la otra parte venimos de otros países como: Ucrania, China, Italia, México, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Chile, India, Irán.

Como los latinoamericanos somos así como que más afectivos y calurosos hemos socializado. Aquí les presento a Salvador el mexicano, a Alex el venezolano y a Pablo el Chileno. Pues espero que podamos cumplir con los sueños con los que hemos venido desde tan lejos, éxito a todos!


domingo, 2 de noviembre de 2014

Me volví valiente

Pues valiente es aquel que vence sus miedos. Hoy vencí el miedo de andar sola en una ciudad por completo desconocida.

El día empezó con un susto, veo el reloj y era la una de la tarde, no podía creer que había dormido tanto, luego recordé que en Ecuador serían las siete y que mi reloj biológico estaba bien. He puesto mi alarma para que mañana no me pase eso en mi primer día de clases.

Después de un baño y sin saber si debía desayunar o almorzar, salí a recorrer Barcelona. Noemy, mi anfitriona me explicó como llegar a la Basílica de la Sagrada Familia, era lo primero que quería conocer. Pues me da un mapa  (con lo buena que soy para los mapas, si hasta se me dificulta saber si voy al norte o al sur) y dibuja dónde estamos y a dónde debo llegar, me dijo que estaba cerca. Salgo y antes de eso tenía que hacer un reconocimiento de dónde se encuentra mi Universidad, para no estar después en apuros y nerviosa. La encontré, prácticamente me queda doblando la esquina.


Después de caminar de una forma algo segura porque cada vez que alzaba la vista, ahí estaba las cúpulas de la Basílica siempre en construcción, guiando mis pasos.




Llego y la emoción me embarga, darme cuenta que estoy en otra ciudad y viendo con mis ojos uno de sus iconos, es grandioso. Cuánta dedicación que le han puesto a esta iglesia. Su construcción inició en 1882 y hasta ahora continúa en proceso. Es la obra maestra de Gaudí y creyentes o no, estamos obligados a entrar a sus entrañas. 


Me fijo en los buses turísticos y decido tomarlo, no entendía porque el boleto decía un día o dos días, después me di cuenta que puedo bajarme a cualquier momento del bus, pasear un rato y luego subirme a otro. Pues en el poco tiempo que estuve, cerca de cuatro horas, pude conocer muchas cosas. Creo que Barcelona es una ciudad muy bella, su arquitectura y urbanismo son privilegiados. Creo que uniendo Quito, Guayaquil y Cuenca equiparamos en belleza. 


Y claro, comer es otro deleite, por más que trato de economizar es imposible dejar de saborear estos manjares.
Aunque me sorprendí de ver el tamaño del plato tampoco pude creer que me lo devoré todo. Paella...Pa mí.


Mientras como, en la tele un capítulo de los Simpons donde Homero es Homer y con su singular dialecto español me recuerda una vez más que estoy lejos y que las cosas son algo diferentes.

 Me sorprende ver la tranquilidad de la ciudad. No pude dejar de sentir que estaba en una escena de Walking Dead. ¡No había nadie! Me fascina que la ciudad tenga tantos espacios para caminar y para hacer bici.



Acá están en otoño. Vi ese color amarillo y nostálgico de los árboles y a una singular "paloma"


Finalmente se hizo tarde, no puedo creer, lo logré. Pude vencer el miedo y salir sola a un mundo desconocido. Me alegra haberlo hecho. Esto es vivir, tengo que hacerlo más seguido.
De regreso a mi casa de estadía de nuevo a pie.



PD. Mi inseguridad se debe a que mi mami siempre me decía: "Juan Seguro vivió muchos años" pues ahora sé que prefiero vivir pocos años pero bien vividos. Gracias mami por cuidarnos tanto, pero a veces hay que ser arriesgado para poder vivir y ser feliz.
Ya me perdí de conocer Bogotá y Montería por mis miedos, ya nada me detendrá desde ahora!
Futuro allá voy, espero me esperes con los brazos abiertos...