miércoles, 1 de octubre de 2014

Hace 10 años, después de 10 años

No entiendo por qué la gente se preocupa de lo que pasará de aquí a 10 años, si hago memoria casi no recuerdo quién fui yo hace 10 años, bueno era una mujer joven, tenía 24 años, creo que recién me graduaba, ya trabajaba, tenía un lindo grupo de amigos y amigas, me había casado, tenía un pequeño que ha sido mi mayor alegría, si en ese entonces me preguntaban que iba a ser de mí en 10 años nunca hubiese dicho lo que tengo y soy ahora, más allá de lo normal como tener una casa y más hijos, lo primero pasó, lo segundo no, pero nunca hubiese dicho que iba a vivir en una ciudad tan lejos de la mía, que me iba a dedicar a la docencia, que iba a conocer nuevas personas, que e iba a tener problemas en mi matrimonio como pasa en cualquier matrimonio pero que logramos solucionar, lo que suceda de aquí en los próximos 10 años sólo Dios lo sabe, mi meta por lo pronto es seguir preparándome y seguir creciendo, pero no me preocupa lo que vendrá, quién sabe me enfermaré, viviré en otra ciudad o en otro país, llegarán otros hijos, seguiré casada... espero que sí al fin y al cabo yo soy quién soy y estoy donde estoy gracias a mi esposo que me ha reconstruido constantemente y ha sido mi soporte para salir adelante incluso en las peores crisis. No veo más allá de un año, prefiero caminar como cuando cruzas por un puente colgante, paso a paso, mirando donde pisas y sin dar brincos de 10 años, y si durante ese camino puedo detenerme, mirar el paisaje y amar lo que crea que valga la pena amar, lo haré sin miedo, el puente es muy viejo (o la vida es frágil, prácticamente un sueño) y se puede caer en cualquier momento.



Lados de una moneda

No existe el día sin la noche, no existe lo dulce sin lo amargo, no existe el bien sin el mal y no existe la felicidad sin la tristeza. Todos estos están tan juntos como los lados de una moneda. A veces es el destino quien lanza la moneda y esperas a ver que pasa. A veces me convenzo de ser positiva, de ver el lado bueno de la vida, de ser alegre, pero hoy no es ese día. Espero que avienten nuevamente la moneda y caiga en el lado que me gusta: La felicidad! y si no es así pues es bueno saber que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.  

martes, 30 de septiembre de 2014

Querer y amar

¿Es o no es lo mismo? No es lo mismo! querer es poseer y amar es dar.
Si estamos hecho de amor todos estamos en la capacidad de dar sin esperar recibir.
Seamos amor y seamos felices, para eso hemos nacido.

Deja vu

Un Deja Vu es esa sensación de haber vivido algo por segunda vez, como si algo que te pasa ya lo hubieras vivido, y te crees tan seguro de eso, que hasta sabes lo que vendrá después y ahí es cuando te das cuenta que no, que no van pasando las cosas  como pensabas. La vida a veces juega raro, pasas más de una vez por las mismas circunstancias y no siempre reaccionas igual. Y es que aunque las cosas parecen iguales, con el simple hecho de que se den en otro lugar o en otras fechas o con otras personas, lo cambian todo.
Por ejemplo, tú te sientas a ver un río, el río es el mismo, pasa siempre por el mismo lugar, se está repitiendo la misma acción de ver fluir el agua, pero una gota, esa gota que hace parte del río y pasa justo frente a tus ojos es irrepetible, nunca más volverá, se irá y no regresará, la habrás perdido, hay muchas gotas en el río, pero, hay muy pocas gotas que tienen ese brillo y ese encanto que haces que la quedes viendo hasta cuando se pierden de tu vista. La vida es un instante, las gotas se van, sólo puedes tomar una, y la que tomes espero que sea la que te guste y la que valía la pena.

Ya lo dijo mi estimado Benedetti en su poema "Variaciones sobre un tema de Heráclito"
No sólo el río es irrepetible
tampoco se repiten
la lluvia el fuego el viento
las dunas del crepúsculo
no sólo el río
sugirió el fulano
por lo pronto
nadie puede
mengana
contemplarse dos veces
en tus ojos.

Hay gotas de agua que fluyen seguras dentro del cauce del río, hay otras que prefieren saltar y morir en los labios de aquel que se acercó a beber.

lunes, 22 de septiembre de 2014

No es lo mismo

Nadie lo pudo haber explicado mejor.
Robin Williams en el hombre bicentenario


No esperes nada de nadie

Mira lo que pasa cuando dependes de los demás. No dejes que tu vida se estanque, o tus sueños se frustren, da ese paso por ti mismo, no esperes que nadie te ayude. Aprende, estudia, vive y avanza por tus propios medios.



La importancia de un segundo

Hoy justamente hoy has dejado pasar unos segundos sin percibirlos mientras lees estas líneas. La vida la puedes perder en un segundo, en un abrir y cerrar los ojos, pero también en tan solo un segundo puedes dar vida a tu vida. Cada segundo es una oportunidad para tomar una decisión que va alterar tu futuro. Cada decisión puede crear la vida de alguien o borrar la vida de otra persona.
No sabemos que nos depara el futuro, pero sabemos que todo dependerá de lo que hagas en ese exacto momento. ¿Qué vas a hacer?